¿Qué es la menopausia?

Todas las mujeres atraviesan por este ciclo, es un proceso tan natural como tener la primera menstruación.

La menopausia se produce cuando los períodos menstruales de una mujer terminan de manera permanente. Sucede porque, a medida que una mujer envejece, sus ovarios producen menos hormonas femeninas (estrógeno y progesterona). Estas son las hormonas que regulan el ciclo menstrual. El momento de la menopausia real es diferente para cada mujer, no hay una edad definida para que este ciclo inicie. Es normal que la menopausia ocurra en cualquier momento entre los 40 y los 59 años. La menopausia es un proceso gradual que puede llevar incluso varios años, no se trata de una simple fase, sino que es toda una transformación en el cuerpo de la mujer.

Todas las mujeres atraviesan por este ciclo, es un proceso tan natural como tener la primera menstruación.

 

La mujer puede atravesar por diversos síntomas cuando se encuentra en el proceso de la menopausia. Los síntomas de la menopausia siempre varían. Algunas mujeres simplemente dejan de tener períodos, mientras que otras si experimentan más manifestaciones físicas. Los más comunes son los siguientes :

 

Cambios en el ciclo menstrual. Este es uno de los primeros signos de la menopausia. Pueden saltearse períodos o pueden ocurrir más seguidos. El flujo puede ser más ligero o más abundante de lo normal.

 

Aumento de peso: Los cambios en el metabolismo se asocian con la menopausia, los cuales ocasionan el incremento de la grasa corporal que se acelera si la mujer lleva una vida sedentaria. La manifestación de estos cambios varía según la mujer: en algunas se produce el aumento de peso mientras que en otras, la grasa se distribuye hacia otras partes del cuerpo. Estos cambios pueden elevar el riesgo de diabetes y de problemas cardiovasculares. Se recomienda que la mujer trate de seguir una dieta balanceada y se ejercite al menos 3 veces por semana.

 

Sofocos. Son unos de los principales síntomas y pueden alargarse hasta cinco años. Se detectan porque la mujer empieza a sentir calor y ansiedad acompañados de sudoración y palpitaciones. Estos sofocos los sufren el 20% de las mujeres y su tratamiento es sencillo. La causa se debe al estrés emocional, los cambios bruscos de temperatura, el consumo de alcohol y el exceso de apetito.

 

Osteoporosis. Se trata de la descalcificación de los huesos que produce la reducción de masa ósea que se intensifica por la pérdida de la acción protectora que las hormonas femeninas (estrógenos) ejercen sobre ellos. Para prevenir posibles fracturas óseas los especialistas recomiendan realizar una densitometría ósea de cadera y columna lumbar en mujeres que tienen menopausia precoz (antes de los 40 años).

 

Sequedad vaginal. Durante y después de la menopausia, la piel de la vagina y vulva (el área alrededor de la vagina) se vuelve más delgada. Su vagina también pierde su capacidad de producir tanta lubricación (humedad) durante la excitación sexual. Estos cambios pueden provocar dolor durante el sexo.

 

Problemas del tracto urinario. Es más probable que se presenten infecciones de la vejiga y del tracto urinario durante y después de la menopausia. Se recomienda hablar con un médico si se tiene que ir al baño con frecuencia o si se siente una necesidad urgente de orinar.

 

Dolores de cabeza, sudores nocturnos, problemas para dormir y cansancio. A medida que se atraviesa por la menopausia, es posible que se tengan problemas para conciliar el sueño y dormir. Los sudores nocturnos pueden incluso llegar a despertar a la mujer. Es posible que no obtengan suficiente sueño de movimiento ocular rápido (REM) (la etapa de sueño durante la cual se sueña). La falta de sueño REM puede hacer que la mujer se sienta cansada, de mal humor y muy estresada.

 

Muchas mujeres experimentan síntomas emocionales durante la menopausia. Estos síntomas pueden incluir tristeza, ansiedad y cambios de humor. En algunas mujeres, los síntomas pueden llegar a ser graves, por lo que se recomienda que se visite a un médico para tratar dichos síntomas.

 

La menopausia presenta distintas etapas, estas son tres :

 

1.-Premenopausia: Periodo reproductivo anterior a la menopausia.

 

2.-Perimenopausia: Etapa en la que comienzan a producirse los efectos biológicos, clínicos y endocrinológicos que se acercan a la menopausia. La perimenopausia se extiende hasta el primer año posterior a que haya empezado la menopausia.

 

3.-Postmenopausia: Es el periodo que comienza desde la última menstruación hacia adelante.

 

Al igual que con otras condiciones, existen diversos factores que influyen en el proceso de la menopausia. El estilo de vida de la mujer repercute en la menopausia. Aquellas que llevan un estilo de vida más saludable retrasan la aparición de esta etapa. Sin embargo, existen otros factores que pueden influir y provocar una menopausia temprana: Aquí te mencionamos algunos de ellos:

 

Sedentarismo: La ausencia de actividad física es uno de las principales causas que pueden adelantar la menopausia. Si la mujer tiene una vida activa y realiza deporte varias veces por semana, además de retrasar la aparición, puede ganar otros beneficios como son la prevención frente a la osteoporosis, la diabetes o disminuir los factores de riesgo cardiovascular.

 

Tabaco: El tabaco está vinculado con la disminución de los estrógenos. Si la mujer ha sido fumadora durante mucho tiempo, podrían tener la menopausia hasta tres años antes que las mujeres no fumadoras. Además, el tabaquismo empeora otras patologías como la osteoporosis y aumenta el riesgo de fracturas óseas.

 

¿Cómo se puede saber si una mujer tiene la menopausia?

 

Si se sospecha que alguien está atravesando por la menopausia, lo mejor es acudir con un médico para que éste diagnostique si en realidad se trata de menopausia. Para esto, se recurre a un análisis de sangre para verificar los niveles hormonales . El médico deberá verificar si contiene estrógeno y también una hormona foliculoestimulante ( FSH).

 

¿Qué tratamientos existen?

 

No hay un tratamiento establecido para la menopausia. Sin embargo, sí existen formas de manejar algunos de los síntomas que acompañan a la menopausia.El tratamiento más común es:

 

Terapia de reemplazo hormonal

La terapia de reemplazo hormonal (TRH) es un tratamiento para los síntomas de la menopausia. Consiste en tomar hormonas sintéticas (que se fabrican en un laboratorio en lugar de en el cuerpo). La TRH puede implicar tomar estrógeno solo o estrógeno combinado con otra hormona, la progestina. Algunas mujeres han descubierto que la TRH puede aliviar los síntomas de la menopausia. Estos síntomas incluyen sofocos, sequedad vaginal y algunos problemas urinarios. Sin embargo, la TRH no es para todas. Estudios recientes sugieren que, para la mayoría de las mujeres, los riesgos de usar la TRH pueden ser mayores que los beneficios. Se recomienda hablar con un médico sobre los posibles riesgos de la TRH.

 

Fitoestrógenos

Los fitoestrógenos son sustancias vegetales que se encuentran en algunos cereales, vegetales, frijoles y otras legumbres, y hierbas. Pueden funcionar en el cuerpo como una forma débil de estrógeno. Los investigadores están estudiando si los fitoestrógenos pueden usarse para aliviar algunos síntomas de la menopausia. También están estudiando los efectos secundarios causados por estas sustancias. Muchos productos con soja son buenas fuentes de fitoestrógenos. Estos incluyen tofu, tempeh, leche de soja y nueces de soja. Algunos estudios indican que los suplementos de soja pueden reducir los sofocos en las mujeres después de la menopausia.

 

Como siempre, recomendamos siempre acudir con un médico de confianza para que pueda definir cuál sería el mejor tratamiento para la menopausia.