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Propósitos saludables para este año nuevo

Te proponemos una lista de buenos propósitos para el año que arranca, para que así te asegures de no poner en riesgo a tu salud.

Seguramente has llegado a la misma conclusión que nosotros: tener buena salud es lo más importante de todo. Por eso, para modificar todos aquellos hábitos poco recomendables en los que has incurrido el año pasado y para que la salud te acompañe durante todo el 2018, te proponemos una lista de diez propósitos saludables para este año que comienza.

 

Hacer más ejercicio 

Uno de los pilares de una vida sana y activa es el deporte. Da igual  la edad que tengas, los hay para todos los gustos y adaptables a toda condición física. Realiza al menos 30 minutos de ejercicio diario un mínimo de tres días a la semana y notarás sus beneficios no sólo en tu cuerpo, también en tu mente.

A la mejora de tu forma física, el fortalecimiento de tus huesos, el control del sobrepeso o el aumento de la movilidad de tus articulaciones se añadirá una sensación de satisfacción con uno mismo que viene provocada por la liberación de endorfinas que se produce en la práctica deportiva. La agresividad y el estrés acumulados en la jornada laboral se reducirán en una proporción inversamente proporcional al aumento de tu autoestima y bienestar general. Si le dabas vueltas pero no acababas de decidirte, ya es hora de apuntarte al gimnasio, verás que no es para tanto y poco a poco te enganchará.

 

Dejar de fumar 

El comienzo de un nuevo año es un momento perfecto para plantarse y encontrar la fuerza de voluntad suficiente para abandonar el tabaco. ¿O prefieres seguir oliendo a humo, tener que salir a la calle a fumar bajo el frío en medio de una animada comida con amigos o tener los dientes y las manos amarillas? Seguro que no. Además, no es sólo una cuestión social o estética, piensa que principalmente los motivos para apagar para siempre el cigarrillo son médicos: las posibilidades de padecer cáncer, EPOC o bronquitis entre otras se disparan en los fumadores.

Por todo ello es uno de los propósitos imprescindibles para arrancar el año. 

 

Controlar el estrés 

Con la que está cayendo todo el mundo está con los nervios de punta. No dejar que  el estrés y la ansiedad nos ganen la partida es vital para llevar una vida plena. Toma los mandos de tu vida y aprende prevenir el estrés con las siguientes técnicas.

Intenta tomarte el trabajo de otra manera y que no sea “la única prioridad de tu vida”. ¿Conoces la palabra ‘delegar’? Recurre a ella siempre que sea posible. Organiza mejor tu tiempo, de esa manera tu estrés se reducirá y te quedará espacio para disfrutar con cosas que tenías olvidadas. Y no olvides tomarte unas merecidas vacaciones. Pero por supuesto, no hagas que éstas sean otra fuente de estrés. Recuerda que están para olvidarse de todo, descansar y recargar energías. Y si todo falla, la naturaleza tiene remedios para ti (valeriana, lavanda…).

 

Comer mejor 

La obesidad y el sobrepeso son una de las grandes epidemias de este siglo. En tus manos y en tus platos está el hacerle frente. Seguir una dieta sana y equilibrada no es sinónimo de comer verde o insípido. Ya sean platos de cuchara, dulces o incluso bebidas siempre existen alternativas saludables para darle sabor a tu vida. Tengas los años que tengas es importante que sigas una alimentación adecuada a tu edad y necesidades nutricionales, especialmente si sufres alguna enfermedad que te haga tener un cuidado especial.

Por supuesto, huye de productos y dietas milagro y no hagas caso de falsos mitos que lo único que te conducirán es a caer en un trastorno alimentario. ¡Ah! Y no olvides que tan importante como comer bien es mantenerse  bien hidratado.

 

Acudir a revisiones médicas constantes

La salud es lo primero, pero los problemas no siempre dan la cara con síntomas claros. O si lo hacen, muchas veces pasamos de ir al médico por pereza o por no darle importancia. Grave error. No estamos diciendo que vayas a urgencias a las primeras de cambio, pero conviene que acudas al médico cuando tu sentido común así te lo indique. Al menos una vez al año no está de más hacerse una revisión médica general (ya sea en el trabajo o por tu cuenta), pasarse por el óptico-optometrista o comprobar el estado de tus dientes.

Especialmente importante es que te hagas revisiones si has pasado los 50 como prevención del cáncer de próstata, de mama, etcétera. Además, si vas a emprender una nueva actividad deportiva o has tenido algún problema de salud previo en forma de lesión conviene que te sometas previamente a un reconocimiento médico deportivo.

Por otro lado, tener unos conocimientos básicos de salud y de primeros auxilios te ayudará a afrontar mejor y más rápido cualquier problema de salud que pueda surgirte a ti o a cualquier persona de tu entorno. En caso de dudas pueden encontrar la respuesta en la opinión de nuestros expertos.

 

Cuidar del medio ambiente

Tan importante como cuidar de uno mismo es cuidar de lo que te rodea. Algo que repercutirá directamente en tu bienestar y en el de los tuyos. El calentamiento global no es un invento ni ha surgido de la nada, y conlleva serios problemas de salud para la humanidad. En nuestras manos está el evitarlo. Por ello, no está de más aprender a reciclar como es debido, saber cómo ahorrar energía –no sólo para tu bolsillo si no para no agotar los recursos del planeta- o evitar en lo posible contaminar –incluida la contaminación acústica.

Porque, además, la naturaleza no sólo es sabia sino también generosa, y tiene numerosos remedios que ofrecernos en forma de plantas medicinales. Por todo ello, esperamos que el 2017 sea un poco más verde.

 

Prestar atención a nuestra higiene 

Si bien es cierto que muchas madres pecan en exceso en este sentido de sobreprotección con los niños, a medida que nos hacemos mayores algunos hábitos saludables en cuanto a higiene se refiere se van descuidando. Esto puede favorecer la proliferación de infecciones y enfermedades no deseadas.

Por ello, no está de más concienciarnos de este aspecto y vigilar más nuestra higiene, tanto la bucal, como la íntima, etcétera. Especialmente si estás embarazada. Y cómo no, tener máximo cuidado en el plano sexual para evitar contraer y contagiar alguna infección de transmisión sexual.

Tampoco olvidemos nuestra cocina, con casos como los de la salmonelosis, la E. coli o los habituales de anisakiasis a la orden del día, no está de más recordar la importancia de seguir una correcta higiene alimentaria.

 

Tiempo para ti mismo 

Un buen masaje, meditando, practicando yoga o con una visita a algún spa o balneario. Recarga energías escapándote con la bici, nadando plácidamente o recibiendo una sesión de reiki. Igual de importante es que te cuides también por fuera: depilación láser, celulitis, alopecia…, ponles remedio antes de que sea tarde y te sentirás mejor contigo mismo.

Por que la autoestima es uno de los ejes centrales sobre los que gira la salud. Mantén tu motivación alta en todo aquello que hagas y busca siempre nuevas metas y recompensas para mantener tu cuerpo, tu mente y tu espíritu activos. Y no te olvides de sonreír siempre, al mal tiempo buena cara.