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¿Cómo mejorar tu digestión?

Mantener una digestión saludable es primordial para todos.

El estómago es un punto clave para mantener la armonía, el equilibrio y el buen funcionamiento de todos nuestros sistemas y órganos.

Las digestiones pesadas, lentas o muy trabajosas no hacen sino dañar y deteriorar nuestra salud. Esto dificulta la correcta asimilación de nutrientes y obstaculiza la adecuada eliminación de residuos que intoxican nuestro cuerpo.

La indigestión es un problema muy común relacionado con el aparato digestivo y que puede hacernos pasar un mal rato con vómitos, diarrea, dolores abdominales y malestar general. 

A menudo también aparece acidez estomacal acompañada de una sensación de ardor profundo en el pecho, junto con la indigestión. Todos estos síntomas pueden ser fácilmente evitados si se siguen algunas recomendaciones.

1.-Comer más veces durante el día 

La vida cotidiana en ocasiones puede limitarnos a 3 o menos tiempos de comida por día.

Los quehaceres del hogar, el trabajo y diferentes actividades de ocio llenan nuestro  día a día

Sin embargo se recomienda distribuir entre 4 y 5 tiempos de comida a lo largo del día, lo cual implica también que debes reducir las proporciones en cada una de ellas. 

Esto resulta en una mejor digestión porque el cuerpo digiere mejor las comidas en pequeñas cantidades. Adaptar a tu organismo a consumir menor cantidad de alimentos y, a la vez, aumentar la cantidad de tiempos de comida al día requiere un poco de paciencia.

Recuerda que no es algo que lograrás de la noche a la mañana, por lo tanto, tómate el tiempo necesario y paulatinamente ve reduciendo tus porciones y distribuyendo tus tiempos a lo largo del día.

2.- No comas demasiado rápido

Es importante masticar bien los alimentos y saborear la comida. De esta forma se estimula la producción de saliva antes de tragar, lo cual favorece la digestión.

Si estamos muy estresados, es mejor no comer en ese momento y tranquilizarnos para evitar problemas estomacales.

Comer despacio también nos ayuda a perder peso, ya que el efecto saciante llega a nuestro organismo a los 20 minutos de haber empezado a comer. En caso contrario, si consumes los alimentos rápidamente, el cerebro no tendrá suficiente tiempo para alertarte de que ya no necesita más nutrientes.

Es entonces cuando caemos en los excesos y obligamos a nuestro organismo a tener que realizar una digestión más larga.

3.-Tomáte el tiempo para la digestión 

Para prevenir la acidez estomacal y las digestiones pesadas, procura no realizar actividades físicas después de comer. Con ello se evita el retorno de los jugos gástricos al esófago.

  • Según las características individuales de las personas, la digestión puede durar entre 2 a 4 horas.
  • Durante este tiempo tu organismo concentra sus energías en digerir y consumir los alimentos, razón por la cual en ocasiones sentimos algo de somnolencia luego de comer.

4.-Evita no estresarte

El aparato digestivo está controlado tanto por el sistema nervioso como por algunas hormonas cerebrales. Por lo tanto, es normal que algunos problemas nerviosos como el estrés o la ansiedad afecten la digestión.

Cualquier problema relacionado al estrés genera cambios en muchas de nuestras funciones básicas.

Algunos síntomas como la inflamación del colon o la alteración el nivel del ácido del estómago suelen manifestarse ante una estado anímico nervioso, hasta el punto de favorecer la aparición de úlceras.

Por ello es recomendable tomar tus alimentos con calma. Incluye en tu agenda tus momentos de comida y respeta incluso el tiempo de descanso para hacer la digestión.

Todo ello se traducirá en tu salud física y emocional en el corto plazo.

5.-Consume probióticos

Los probióticos son microorganismos que forman parte de la flora intestinal de tu sistema digestivo, la cual participa del proceso de digestión de los alimentos.

Estos pequeños organismos, en su mayoría bacterias, no son nocivos. Al contrario, se encargan de producir vitaminas y proteínas para tu cuerpo.

Estas bacterias beneficiosas también refuerzan el sistema inmunitario, y aumentan de esta forma nuestras defensas ante las enfermedades.

La forma más fácil y deliciosa de obtener probióticos es por medio del yogur. Es aconsejable tomar una porción, al menos, 4 días a la semana.

Se recomienda priorizar el consumo de yogures naturales, y de ser posible, sin pasteurizar. El objetivo es garantizar un mayor consumo de bacterias en cada ingesta.

6.-Mantente hidratado 

Un vaso de agua antes de cada comida es un hábito saludable que impedirá la manifestación de dolencias estomacales como gases, calambres, hinchazón y estreñimiento, entre otras.

  • El agua contribuye a digerir los alimentos con mayor facilidad. 
  • Adquiere la costumbre de tomar varios vasos de agua al día, preferiblemente sin endulzantes artificiales. 

Eso sí, intenta evadir consumir líquidos durante la comida para no diluir los ácidos gástricos necesarios para la digestión.

Esperamos que estos consejos puedan ayudarte a contar con una mejor digestión. Si conoces otros consejos que te hayan resultado efectivos, asegúrate de compartirlos en la sección de comentarios.